APOTHEKA

Innovación Farmacéutica

El efecto dominó: cómo un pequeño retraso afecta toda la farmacia

Primera ficha: unos segundos parecen insignificantes… hasta que se multiplican

En una farmacia, pocas personas prestan atención al tiempo que tarda un colaborador en encontrar un medicamento, responder una llamada o corregir una incidencia durante el surtido. Después de todo, ¿qué diferencia pueden hacer 30 segundos? La respuesta es simple: mucha. Las operaciones farmacéuticas funcionan como una cadena de procesos interconectados en la que cada actividad depende de la anterior. Cuando una sola tarea se retrasa, las siguientes también lo hacen. Lo que comienza como una pequeña demora puede terminar afectando la atención al cliente, la carga de trabajo del personal, la disponibilidad de medicamentos e incluso la rentabilidad de la farmacia. En administración de operaciones, este fenómeno es conocido como efecto dominó, porque una alteración inicial desencadena una serie de consecuencias que impactan al resto del sistema. En una farmacia, donde cientos de actividades dependen unas de otras cada día, este principio cobra una importancia aún mayor.

 

Segunda ficha: un retraso nunca se queda en un solo proceso

Dispensar un medicamento no consiste únicamente en entregarlo al cliente. Antes de llegar al mostrador, el medicamento ha pasado por distintas etapas: validación de la receta, localización del producto, verificación de existencias, revisión del lote o de la fecha de caducidad cuando corresponde, preparación del pedido y validación final. Cada una de estas actividades depende de que la anterior se haya realizado correctamente y en el momento adecuado. Por eso, un retraso aparentemente pequeño rara vez permanece aislado. Si un medicamento tarda más de lo esperado en localizarse, el siguiente cliente deberá esperar más tiempo. Mientras tanto, el personal deja pendientes otras tareas, como reabastecer estantes, revisar inventarios o preparar nuevas recetas. En cuestión de minutos, la acumulación comienza a hacerse visible y el ritmo de trabajo de toda la farmacia empieza a resentirse.

 

Tercera ficha: los pequeños retrasos empiezan a acumularse

Muchas farmacias no enfrentan un único gran problema operativo; enfrentan cientos de pequeños retrasos distribuidos a lo largo del día. Esperar unos segundos para abrir un cajón, recorrer varios pasillos buscando un medicamento, interrumpir una tarea para responder una llamada, volver a buscar un producto porque no estaba donde debía o esperar la validación de una receta parecen situaciones normales cuando se observan de forma individual. Sin embargo, cuando estas acciones se repiten cientos de veces durante una jornada, el tiempo perdido deja de ser un detalle y se convierte en un costo operativo considerable. Los especialistas en mejora de procesos coinciden en que la mayor parte de las ineficiencias no provienen de grandes fallas, sino de pequeñas pérdidas de tiempo que, al repetirse continuamente, terminan afectando el desempeño general de la operación.

 

Cuarta ficha: las interrupciones derriban el ritmo de trabajo

Uno de los factores que más altera el flujo de trabajo en una farmacia son las interrupciones. Responder consultas, atender llamadas telefónicas, resolver dudas de otros colaboradores o cambiar constantemente de tarea obliga al personal a detener el proceso que estaba realizando para concentrarse en otro diferente. Una revisión científica publicada en Research in Social and Administrative Pharmacy encontró que los farmacéuticos y técnicos pueden experimentar interrupciones desde menos de cinco hasta más de veinte veces por hora. Además, estas distracciones afectan directamente la carga de trabajo, el rendimiento, los tiempos de espera de los clientes y el propio proceso de dispensación. En otras palabras, muchas veces el problema no es que el personal trabaje lentamente, sino que rara vez puede completar una actividad sin ser interrumpido.

 

Quinta ficha: el retraso se propaga por toda la farmacia

Cuando una tarea se retrasa, el impacto rara vez termina ahí. El siguiente cliente espera algunos minutos más, la fila comienza a crecer, el colaborador siente mayor presión, las llamadas telefónicas permanecen más tiempo sin responder, las reposiciones de medicamentos se posponen y los conteos de inventario disponen de menos tiempo para realizarse correctamente. Conforme aumenta la presión sobre el equipo, también incrementa la probabilidad de cometer errores, no porque el personal carezca de experiencia, sino porque trabaja en un entorno donde cada actividad empieza a competir por su atención.

 

Sexta ficha: cuando el proceso no se detiene, la eficiencia aparece

Las farmacias con operaciones más eficientes no necesariamente trabajan más rápido; trabajan con menos interrupciones. Diversos proyectos de mejora operativa han demostrado que rediseñar los flujos de trabajo permite reducir significativamente los tiempos de atención sin incrementar la carga del personal. En un proyecto de mejora de la dispensación de medicamentos hospitalarios, publicado en Global Journal on Quality and Safety in Healthcare, la implementación de gabinetes automatizados de dispensación y el rediseño de los flujos de trabajo redujeron en un 83 % el tiempo transcurrido desde la solicitud del medicamento hasta su administración. Además, los incidentes relacionados con retrasos disminuyeron de 7 a 0, mientras que el 64 % del personal de enfermería y el 67 % de los farmacéuticos reportaron un aumento de su productividad superior al 40 %. De forma similar, un estudio desarrollado en hospitales de Malasia mostró que rediseñar el flujo operativo permitió incrementar significativamente el porcentaje de recetas entregadas dentro del tiempo objetivo y disminuir los eventos relacionados con errores antes de la dispensación. Estos resultados demuestran que la eficiencia no siempre depende de trabajar más deprisa, sino de evitar que el proceso se detenga constantemente.

 

Séptima ficha: el cliente también siente la caída del dominó

Aunque el cliente no observa lo que ocurre detrás del mostrador, sí percibe las consecuencias. Filas más largas, mayores tiempos de espera, información entregada con prisa y una sensación general de desorganización son algunos de los efectos visibles de una operación que pierde continuidad. Para quien espera un medicamento, unos minutos adicionales pueden parecer una simple demora; para la farmacia, esos mismos minutos representan productividad perdida, mayor presión sobre el equipo y menor capacidad para atender a otros clientes. La experiencia del cliente comienza mucho antes de recibir su medicamento y depende, en gran medida, de que la operación funcione de forma fluida y coordinada.

 

Última ficha: detener la primera caída cambia toda la cadena

Reducir los retrasos no siempre implica realizar grandes inversiones. En muchas ocasiones basta con revisar cómo fluye el trabajo diariamente y detectar aquellas actividades que interrumpen el proceso con mayor frecuencia. Reducir desplazamientos innecesarios, organizar los medicamentos según su frecuencia de uso, definir claramente las responsabilidades del equipo, minimizar las interrupciones durante actividades críticas y estandarizar procesos repetitivos son acciones que pueden generar mejoras importantes. El objetivo no es eliminar cada segundo de espera, sino impedir que esos segundos se acumulen hasta afectar toda la operación.

 

Una farmacia eficiente mantiene el flujo en movimiento

Cuando se analiza una farmacia únicamente desde el resultado final, puede parecer que los retrasos son inevitables. Sin embargo, al observar con detalle cada etapa del proceso es posible descubrir que muchas demoras tienen un origen común: pequeñas interrupciones, movimientos innecesarios o actividades que rompen el ritmo natural del trabajo. La eficiencia no consiste únicamente en hacer las cosas más rápido; consiste en lograr que todo el proceso avance de forma continua, ordenada y predecible. Porque en una farmacia, un pequeño retraso rara vez termina siendo solo un pequeño retraso. Con el tiempo, puede convertirse en una cadena de efectos que impacta la productividad, la experiencia del cliente y el desempeño de toda la operación.

 

 

Artículos Destacados

Temporadas

¿Quieres saber más?

Contáctanos y conoce nuestras soluciones

Déjanos tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículo Anterior
Siguiente Artículo

Especialistas en la trazabilidad del medicamento, mobiliario clínico y automatización de farmacias y hospitales en América.

© 2026 Todos los derechos reservados